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Lourdes Mendoza entrevistó a Humberto Padgett, el periodista que en 2017 en CU, por ejercer su profesión, fue golpeado, amenazado de muerte y cuatro años después sigue sin recibir justicia.


“Estaba seguro de que me iban a matar. Había en un momento tres personas distintas apuntándome. Uno de ellos con un revólver, con el cañón a unos 5 centímetros de mi cara, con los demás incitándole a que me disparara. Le gritaban: ‘Vuélalo’”.


“Vuélalo, como el argot delincuencial mexicano, significa que una persona asesine a otra: ‘volarlo’. Yo veía a esta persona determinada a quitarme la vida y yo pensé que lo iba a hacer. No ocurrió así y cuando me quita los equipos, excepto una grabadora de audio con la que yo estaba respaldando el video que tomaba, me golpean la cabeza y yo, paradójicamente, sentí alivio, porque pensé que no iban a disparar, pensé que me iban a continuar golpeando”.


Esto recordó en la entrevista que me concedió Humberto Padgett, el periodista que en 2017 en CU, por ejercer su profesión, fue golpeado, amenazado de muerte y cuatro años después sigue sin recibir justicia.


“Para ese momento había mucha gente en los frontones de Ciudad Universitaria viendo el asunto. Había una unidad de vigilancia UNAM, que no intervino. La venta de drogas, que si decimos que es narcomenudeo, yo creo que retiramos la precisión del hecho ilícito, lo que ocurría ahí, y era narcotráfico, con personas armadas, no sólo vendiendo mariguana, estaban vendiendo heroína, cocaína, metanfetaminas, etcétera. Yo sentí que me iban a matar, verdad”.


¿Por qué volver a hablar de este tema?

Porque han transcurrido dos años desde que la Comisión de Derechos Humanos capitalina emitió la recomendación 19/2019 a la FGR para reparar el daño e investigar la agresión contra el comunicador; lo único que ha recibido de las autoridades es impunidad.


“Yo me arrepiento de haber confiado en el Gobierno de la Ciudad de México, porque también hablé con Claudia Sheinbaum personalmente sobre este asunto en dos distintas ocasiones, y dijo que conocía el caso y que iba a haber una respuesta al respecto. Lo cierto es que no la hubo tampoco”.


En aquel 2017, Padgett llevaba a cabo una investigación en el interior de CU, donde operaban alrededor de 30 narcomenudistas, pero no fueron sólo ellos los que pusieron en riesgo su vida, también lo hizo la entonces PGR al revelar a sus agresores en más de una ocasión sus datos personales.


“Yo confié en dos distintos procuradores, incluida la actual fiscal, Ernestina Godoy, que a final de cuentas no hizo absolutamente nada, porque ha obstruido reiteradamente el avance del plan de reparación del daño”, reveló, mismo que ha sido acreditado por la CNDH.


”Traidores al pueblo”

Para Padgett, ejercer en el tercer país donde más periodistas son asesinados al año es vivir con enojo, en medio de un aparato de ‘justicia’ que otorga impunidad a los delincuentes, mientras que a las víctimas las revictimiza; donde los políticos se dicen garantes de las libertades y el ejercicio periodístico, pero en la práctica es lo contrario.


“Nosotros hacemos, en la medida de nuestras capacidades, el esfuerzo por mostrar todo aquello que el gobierno quiere mantener fuera de la vista del ciudadano, incluso poniendo en riesgo nuestra seguridad jurídica y a veces nuestra seguridad física”, consideró.


Aun con ello, en la realidad los periodistas que no van en línea con el oficialismo son tratados como traidores al pueblo, juzgados por el propio gobierno, que nuevamente repite las viejas prácticas de corrupción.


En palabras de Padgett, ser un periodista crítico de investigación durante la llamada cuarta transformación, lejos de ser fácil, resulta complicado con personas que sienten que, por simpatizar con AMLO, tienen el derecho de insultar y amedrentar a los reporteros.


“Yo nunca había visto un momento tan complicado para ser un periodista crítico de investigación, como lo es ahora. La facilidad con la que actúan las personas que se sienten legitimadas por simpatizar con el lopezobradorismo para insultarte en la calle, para meterse en medio de una grabación que tú estás haciendo con el teléfono, para escupirte desde alguna de sus tribunas es, de verdad, una cosa inédita”.


Un gobierno igual o peor que otros

Como víctima tiene derecho a que se imputen responsabilidades a los funcionarios que participaron en la filtración indebida, así como a una compensación económica, porque se le obligó a dejar su casa y proyectos personales para salvaguardar su integridad física.


Lo cierto es que, en ningún aspecto, material o inmaterial, se ha avanzado, no existe una disculpa pública e incluso el propio gobierno se ha opuesto al cumplimiento de la reparación del daño.


“Afortunadamente tengo el apoyo de Artículo 19, que llevan mi acompañamiento legal; de otra manera yo no podría, no podría solventar toda la exigencia jurídica que nos ha impuesto el gobierno de la CDMX. Si en México y en la Ciudad de México tú quieres justicia, tienes que ser un necio. Yo no me imagino lo que le hagan a las personas que no tienen la posibilidad de defenderse… los aplastan, los engullen y los escupen sin siquiera voltear a un lado”, agregó.


“Y cuando los periodistas son, somos, calificados como ‘traidores’, el libre ejercicio de esta profesión es el que está en juego, y el peligro de que se nos encarcele y se nos trate en términos de delincuentes, como en Venezuela, Nicaragua o Brasil, está cada vez más latente”.


Con López Obrador se ha desmantelado la autonomía de los organismos defensores de los derechos humanos y Sheinbaum ha aceptado e incurrido en aquellas prácticas que alguna vez, desde la oposición, cuestionó.“Esto ocurría en el gobierno de López Portillo y de Echeverría y en el de Miguel de la Madrid y en el de Salinas y en el de Enrique Peña Nieto y ocurre en éste. En materia de derechos humanos no son distintos, son iguales y, tal vez, peores, por cómo han desmantelado también la autonomía de los organismos defensores de los derechos humanos”, finalizó Padgett.

Según las profecías de los mejores analistas, estamos por ver de manera descarnada la lucha intestina en el seno de Morena y sus aliados, escribe Lourdes Mendoza.



Andrés Manuel tiene los días contados.


Las cuentas regresivas en días, horas, minutos, segundos… pueden ser un paulatino paso hacia el final de algo y, en consecuencia natural, hacia un nuevo comienzo.


Hace unos días contamos las 12 campanadas para darle la bienvenida al naciente 2022, el cuarto año del desgobierno, el comienzo de la segunda mitad de un esfuerzo esmerado por desmantelar lo construido durante décadas, por millones de mexicanos, para tener equilibrios, para tener vida democrática, para convivir y crecer como país.


Han transcurrido 37 meses, restan 32, desde que la mal llamada 4T llegó al poder.


Ahora, con cada día que pasa, contamos para atrás y en descenso, y podemos preguntarnos: ¿ya pasó lo peor? Agárrense, porque lo emocionante apenas comienza.


Según las profecías de los mejores analistas, basados en datos duros, aunque sean otros datos, estamos por ver de manera descarnada la lucha intestina, una lucha intrauterina (para seguir con la analogía corporal) en el seno de Morena y sus aliados, entre las facciones de los gobernantes, entre la y los actores que luchan por suceder al único, al inigualable, al Gran Líder, cuya responsabilidad principal era reducir la pobreza, cambiar el régimen sin violencia (física y constitucional) y reproducir su triunfo.


Primera Profecía: sufrir el poder

AMLO no gozará el poder, sus cambios de estado de ánimo serán más frecuentes y los periodos de enojo serán mayores que los momentos felices. Si su medida del desarrollo es la felicidad, la de él irá en descenso.


Su momento de éxtasis será cuando el INE anuncie que la mayoría que se expresará en la consulta sobre la confirmación de su mandato diga que se quede, aunque no alcance el 40 por ciento para ser vinculante. He aquí una contradicción moral: la mayoría silenciosa, esa espiral del silencio que no se manifestará en las urnas, no dirá que se quede, que prosiga, que cumpla su periodo y el anhelo de terminar con la corrupción. Tendrá una negativa ficta.


Segunda Profecía: deslealtad

Los fieles se convierten, se transmutan, algunos sigilosos, otros estridentes, en infieles, en desleales deseosos de seguir en una parcela de poder a costa de engañar al Gran Líder, de traicionarlo con tal de mantenerse en el poder y prolongar su tiempo…


Cuando AMLO ya no esté o cuando observe “su legado” desde su rancho bien llamado, los infieles pretenderán seguir. Veamos unos ejemplos: Cuitláhuac García traiciona a AMLO cuando persigue ilegalmente a quienes piensan distinto, cuando encarcela a los disidentes, cuando tiene un gobierno corrupto y obliga al Presidente a salir a defenderlo, a dar la cara por él ¡contra otros morenistas! El tiempo nos dirá si el primer gobierno de Morena en Veracruz es peor que el de Duarte o sólo se le parecerá.


Otros ejemplos: Sheinbaum, nuestra regenta, lo traiciona cuando calla para mantenerlo contento; Monreal, él cree, lo traiciona cuando no calla; Sergio Gutiérrez Luna (el que quería encarcelar consejeros del INE, pero AMLO lo detuvo) traiciona con sus torpezas y su interés por llegar al gobierno de Veracruz, a costa de Nahle, y Rocío Nahle con sus otros datos para cumplir su capricho de Dos Bocas; Cuauhtémoc Blanco, otro impresentable que traiciona; el Doctor Muerte, López-Gatell, también lo traiciona al dejarse embelesar por las mieles del poder; ¿Delfina Gómez, del brazo de Higinio Martínez, lo traiciona al protagonizar La maestra corrupta? Alguna vez Pablo Gómez les dijo a los priistas en el Congreso: “Ustedes estuvieron 70 años, ahora nos toca a nosotros”. Los puros de Morena traicionan cuando atacan a los expriistas y exsalinistas del mismo partido, pero eso forma parte de otra profecía.


Tercera Profecía: correrá sangre guinda

La sangre roja brillante, casi escarlata, es la más oxigenada. La sangre azul es enferma, es la más contaminada por las mezclas entre la misma familia. La sangre guinda es producto de una transfusión porque todos los que la tienen provienen de un abanico de tipos de sangre, es una mezcla con escaso añejamiento. Veremos durante tres años correr ríos de sangre guinda. A saber:


Los autoconcebidos puros, auténticos morenistas, fundadores del movimiento, los que desde la segunda mitad del siglo 20 lucharon por las causas de una izquierda que ahora entierran, saben que su llegada al poder es gracias a un líder carismático, a un perseverante luchador que los representó en el PRD y en Morena, al Gran Líder. Pero saben también que para llegar al poder tuvieron que cargar con expriistas, con reaccionarios de partidos aliados, con lastres y rémoras de las que ahora deben desprenderse. De ahí los ataques a los moderados como Ricardo Monreal, a Marcelo Ebrard… Saben que para mantenerse deberán cometer parricidio. ¡Así de fuerte!


Morena fue un movimiento, un aparato de campaña convertido en partido naciente con problemas de partidos viejos: las disputas malogradas por las candidaturas. Vemos correr riachuelos de sangre guinda en los procesos internos de seis gubernaturas. El año entrante lo veremos igual en el Edomex (el PriMazo del Mazo debe poner a remojar sus barbas al ver las de Omar Fayad) y en Coahuila; la derrama vendrá en el 24.


La sangre guinda correrá por los ríos que marcan el territorio de la disputa por el poder político entre los integrantes del grupo en el poder. Queriendo prolongar su permanencia más allá de los tiempos del Gran Líder, debilitarán al movimiento con más fuerza que la de los opositores (PAN, PRI, PRD), precipitarán la caída, tardía o temprana, y serán la ocasión de lo mismo que acusan.


Si una escena pudiera sintetizar la lucha al seno de Morena y sus gobiernos sería la de la Boda Roja en “Game of Thrones”, ¿a poco no?


Ahora bien, si se cumplen estas profecías, que sólo son eso, el legado de AMLO no será el del cambio sin ruptura, sino el de la ruptura sin cambio y lo estará observando desde su rancho.


10, 9, 8, 7…


lumendosa@icloud.com

Jácome Frías se ostenta, ojo, sin serlo, como director general de la Coordinación de las Unidades Administrativas con los Centros SICT, comenta Lourdes Mendoza.


La impunidad y el descaro en ejercer funciones sin nombramientos formales siguen siendo el pan de cada día en la ahora llamada Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, que lleva Jorge Arganis.


Qué les cuento, que Gerardo Luis Jácome Frías, quien antes de trabajar en la SICT fue durante años el director de Relaciones Institucionales de grupo INDI, sigue infringiendo con toda impunidad y complacencia de sus superiores los dictados de la 4T y del presidente AMLO de “no mentir, no robar, no traicionar el pueblo”. Por qué les digo esto, porque el pasado 1 de diciembre, Jácome Frías, quien se ostenta, ojo, sin serlo, como director general de la Coordinación de las Unidades Administrativas con los Centros SICT, giró dos comunicados patito mediante los cuales designó, primero, como encargado de los asuntos inherentes a la Dirección General del Centro SICT Baja California al ingeniero José Pulido Baños; utilizando el mismo machote, el mismo día designó a la ingeniera Patricia Naranjo Ponce como encargada del Centro SICT Querétaro.


Lo grave e ilegal es que, de acuerdo con la respuesta de solicitud de información número 0000900170021, emitida por la Unidad de Administración y Finanzas de la propia SICT, la plaza que actualmente ocupa Jácome Frías es eventual y de honorarios, sí, así como lo está leyendo, y en el mismo oficio N0 5.2.1.1.1.86 señala, de manera clara, que su función principal es “otorgar servicios de correspondencia oficial y traslado de bienes de consumo, que instruya el superior jerárquico”, o sea que por ningún lado, ni con la mejor interpretación a su favor, se infiere que tenga nombramiento alguno de director o coordinador general de centros de la SICT o que esté facultado para designar funcionarios como los ahora recién nombrados en los estados de BC y Querétaro.


En el mismo tenor, el pasado 30 de noviembre de 2020 fue el mismo funcionario, al presentar su declaración patrimonial ante la SFP, quien señaló que está contratado por horarios en una plaza de asesor y donde declara que su función es el “análisis de información relativa a la obra pública de la Secretaría”. Entonces, por qué firma los oficios circulares No. -012/2020 y No. -017/2021 como coordinador general, cuando a todas luces él sabe que está incurriendo en una falta grave.


Más allá de la improcedencia de los nuevos nombramientos, al realizarlos sin tener facultades, o de las consecuencias jurídicas graves en las que encuadran “los nuevos encargados” al realizar funciones sin sustento jurídico, es preocupante que el OIC, a cargo de Manuel Tejeda Reyes, no registre las responsabilidades administrativas o hasta penales en las que se encuentra el funcionario al ostentar funciones que no tiene.


Poniéndosela fácil, el Código Penal Federal en el capítulo II.- Ejercicio Ilícito del Servicio Publico, artículo 214 a la letra dice: “Comete el delito de ejercicio ilícito de servicio público, el servidor público que: I.- Ejerza las funciones de un empleo, cargo o comisión, sin haber tomado posesión legítima, o satisfacer todos los requisitos legales. III.- Teniendo conocimiento por razón de su empleo, cargo o comisión de que pueden resultar gravemente afectados el patrimonio o los intereses de alguna dependencia o entidad de la administración pública federal (…) VI.- (…) Al que cometa alguno de los delitos a que se refieren las fracciones I y II de este artículo, se le impondrán de uno a tres años de prisión y de 30 a 100 días de multa. Al infractor de las fracciones III, IV, V y VI se le impondrán de dos a siete años de prisión y de 30 a 150 días de multa. ¡Quihúboles!


Por donde se le vea, está difícil justificar que alguien contratado con una plaza de asesor analista de la información dé nombramientos federales a diestra y siniestra.


Ahora sí que qué bueno que les pidieron a los funcionarios de la 4T no mentir, porque si no, ¡imagínense!


LA JUSTICIA DEBERÍA SER PRONTA Y EXPEDITA


Si no es así, no es justicia, y quien es un gran ejemplo de esta trágica situación de Claudia Sánchez Mayorga, el chivo expiatorio del Solid Gold, a quien la juez, tras dos meses de la constitucional y seis meses de que se ingresó, sigue sin resolverle el amparo para ver si puede enfrentar su juicio en libertad. A Claudia, la PGR, hoy FGR, la acusó de beneficiarse de la explotación sexual; sin embargo, tras ocho años de ser encarcelada, siguen sin presentar prueba alguna del supuesto beneficio. Ojo, la trata es el segundo delito que más dinero genera, sólo después del narcotráfico, y aquí sí aplica el follow de money y… no falla. De acuerdo con el Manual Regional de Investigación de Casos de Trata de Seres Humanos, a la par de la investigación sobre el hecho concreto de la trata de personas, se deben iniciar una investigación financiera y otra patrimonial, por lo que, la pregunta que salta es, ¿dónde están las casas, los autos, las cuentas bancarias, los seguros de vida, las obras de arte, que le pueden ser atribuidas a Claudia Ivonne Sánchez Mayorga?


Y ya que hablo de la falta del Estado de derecho, cómo dejar de lado a los hijos de Alejandra Castillo Cuevas, Ana Paula, Gonzalo y Alonso, quienes, literalmente, se le hincaron al ministro presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar, en un foro de derecho en la Ibero, para pedirle que la Corte resuelva el caso de su madre y dejen el silencio, pues lo atrajeron hace 60 días. Alejandra fue ilegalmente detenida, pues estaba amparada y lleva en la cárcel 455 días.