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Atrasos en el Tren Maya: desastre de planeación

Los contratistas y consorcios prometieron lo imposible al aceptar hacer un proyecto ejecutivo en tres meses y cantidades de obra por cientos de millones, mensualmente, que no han sucedido, dice Lourdes Mendoza



En su cuenta de Twitter, el Presidente publicó, el pasado 17 de abril, una foto junto con Carlos Slim, el hombre más rico del país, y escribió que se reunieron en Palenque para desayunar y evaluar el avance en la construcción del tramo 2 de Escárcega a Calkiní a cargo de Operadora CICSA y la española FCC Construcción.


A pesar de las sonrisas, los huaraches y las declaraciones de admiración mutua a la sombra de la ceiba más grande de la quinta, es probable que ambos personajes tuvieran un diálogo ríspido entre tamal y tamal de chipilín.


Por qué lo digo, pues porque CICSA tiene un atraso significativo que podría ameritar la rescisión inmediata del contrato. De hecho, en la última gira de diciembre la constructora recibió públicamente un jalón de orejas por ser la más atrasada de los cuatro primeros tramos.


Y parte del problema es que los contratistas y consorcios prometieron lo imposible al aceptar hacer un proyecto ejecutivo en tres meses y cantidades de obra por cientos de millones, mensualmente, que no han sucedido.


ICA, Grupo Indi, Mota Engil y CICSA, líderes de los consorcios, se quisieron ver muy valientes a pesar del modelo de contrato mixto con una gran cantidad de trabajos a precio alzado, inamovibles en tiempo y costo, y de la pésima planeación hecha en las rodillas, pasillos, salas de juntas y elevadores de Fonatur, cuyos directivos han jugado al aprendiz de ferrocarrilero moviendo el eje de trazo a diestra y siniestra, además de verse sorprendidos y abrumados por los efectos sociales, ambientales, arqueológicos y de ordenamiento territorial que nunca consideraron.


Los atrasos se han ocultado sistemáticamente de la opinión pública en los “avances de obra semanales” que se reportan en las mañaneras y que evitan las referencias a los contratos. También el Presidente ha decidido realizar, al menos, una visita trimestral para mostrar avances, apoyándose en propaganda periodística local y fotos en redes sociales.

REPORTE DE AVANCE DE LAS MAÑANERAS


Los proyectos ejecutivos debían estar terminados en agosto en los tramos 1 y 2, septiembre en el tramo 3 y diciembre en el tramo 4, del año pasado, pero según el portal del Tren Maya el más avanzado llevaba el 69% a diciembre de 2020.

Ante la casual falta de actualización de Fonatur de sus obligaciones de transparencia para publicar los avances contractuales, recurrí a la página de la SHCP para verificar los montos pagados al primer trimestre de 2021.


Se podrían precisar los montos de obra efectivamente realizada, pero es la hora en que Fonatur no ha podido contestar las solicitudes de información vía transparencia quesque porque están haciendo una búsqueda exhaustiva. Por lo tanto revisé los montos a erogar por contrato y determinar los atrasos que existen.


Según los datos, en el primer trimestre se debería tener un monto de obra aproximado (incluyendo el proyecto ejecutivo) de 23,157.6 millones de pesos, sin IVA, pero solamente se han realizado 5,126.0 millones, que es equivalente al 22 por ciento.

Importes del proyecto Tren Maya (Especial)


El atraso del 41.6% de CICSA explica la necesidad del “desayuno”. Seguramente pronto habrá más reuniones del Presidente con los representantes de Lamat, Azvindi e ICA, responsables de los tramos 1, 3 y 4.


Avances de las obras del Tren Maya (Especial)

Los atrasos confirman también el desastre en la planeación del proyecto que desnudaron las auditorías de desempeño de la ASF de 2019, que muestran la radiografía de la improvisación, caprichos y ocurrencias de Jimmy Pons y su equipo bisoño en la construcción de ferrocarriles.


Como por ejemplo su “segundo”, como lo ha bautizado el propio Pons, Manuel Santiago Quijano, quien se formó en la gestión de Carlos Ímaz y Claudia Sheinbaum en Tlalpan, con antecedentes bochornosos en la Contraloría capitalina.


Algo indiscutible es que tanto a Jimmy Pons como a su “segundo” les encanta salir en las fotos, paseos, giras, conferencias y entrevistas para mostrar quién manda en el proyecto, pero nada tontos, sin firmar documento alguno, ya que para eso encontraron a un Juanito.


Nos referimos a Roger Francois Desdier Tello, un estudiante trunco de arquitectura que funge como subdirector de obras y que aparece en los contratos y licitaciones firmando de todo.


A propósito de licitaciones, no pierda de vista que la siguiente más importante, por más de 40 mil millones de pesos, es la del material rodante y sistemas ferroviarios. Los interesados, entre ellos la francesa Altstom, la alemana Siemens, la española CAF, la canadiense Bombardier y China Railway, deberán de presentar sus ofertas el próximo 7 de mayo. Veinte días después el equipo de Jimmy Pons deberá de emitir un fallo.


CICSA E ICA SIGUEN FIRMES


A pesar de la evidente negligencia que tuvo el gobierno de la CDMX en el mantenimiento de la Línea 12, y la probable responsabilidad de origen de Carso de Carlos Slim, e ICA de Guadalupe Phillips, ambas empresas, a decir de Jimmy Pons, pueden dormir tranquilas, pues seguirán participando en la construcción de los tramos 2 y 4 del Tren Maya. El contrato de CICSA de Slim es por 18 mil millones de pesos, mientras que el de ICA fue adjudicado por 28 mil millones de pesos.


CONCLUSIONES


Pese a las difamaciones emprendidas por los personeros de Fonatur, como Alberto Lujambio, poco a poco se comprueban mis columnas El Tren Maya se descarrila y Construcción del Tren Maya, en peligro.


Mis preguntas en ese entonces fueron:

¿Qué pasará si hay que modificar el trazo?

¿Qué pasará si el suelo falla?

¿Qué pasará si hay retrasos de ejecución, no imputables a los contratistas?

¿Qué pasará si hay obras adicionales que no se contemplaron?




Lee la columna ‘Sobremesa’ de Lourdes Mendoza en El Financiero


Lourdes Mendoza Peñaloza es una periodista mexicana especializada en finanzas, política y sociales, con más de 20 años de experiencia en medios electrónicos, impresos, radio y televisión.